Guías · 14 de septiembre de 2026
¿Web de boda gratis? Lo que pagáis de verdad (y cuándo compensa pagar)
La web de boda «gratis» existe — pero casi nunca es gratis: se paga con otra cosa. En el mercado conviven tres modelos de precio: cero euros, entre 24 y 69 euros AL AÑO, o entre 89 y 400 euros UNA VEZ. Esta guía os traduce la letra pequeña de cada uno para que decidáis con los números delante. (Y si lo que buscáis es el desglose completo opción a opción, lo tenéis en cuánto cuesta una web de boda.)
Modelo 1: «gratis» (que casi nunca lo es)
Los grandes portales de bodas regalan la web porque la web no es su producto: vosotros sois su producto. Su negocio es captaros para el directorio de proveedores y venderos extras por el camino. La web gratuita suele llegar con el logo del portal en vuestra invitación (quitarlo cuesta un pack anual), con apps obligatorias para que los invitados suban fotos, y con vuestros datos de boda circulando hacia su directorio comercial.
Si os encaja ese trato, es una opción legítima. Solo aseguraos de saber qué estáis pagando de verdad — lo contamos con datos verificados, plataforma a plataforma, en nuestra comparativa de precios reales.
Modelo 2: suscripción (el contador que no para)
Otras plataformas cobran entre 24 y 69 € al año, o entre 10 y 20 € al mes. El número parece pequeño, pero una boda no dura un año: entre el «¡nos casamos!» y el «gracias por venir» pasan de media 14-18 meses, y la web debería seguir viva un tiempo después para el álbum y las fotos. Echad la cuenta con vuestras fechas: dos años de suscripción media ya cuestan más que muchas webs de pago único — y si dejáis de pagar, la web se apaga con vuestros recuerdos dentro.
Modelo 3: pago único (pagáis una vez, la boda entera)
El tercer modelo cobra una sola vez por todo el ciclo de la boda. En Weddara son 89 € en un único pago: la web se monta gratis, con la vista previa al lado, y solo se paga al publicarla. Queda activa hasta un mes después de vuestra boda (como mínimo, un año entero), sin cuotas y sin sorpresas. El plan Premium (139 €) añade el dominio propio, el organizador de mesas y el álbum de fotos por QR; y si tenéis invitados de fuera, cada idioma extra conviviendo en la misma web son +59 €.
La cuenta que de verdad importa
Más útil que comparar etiquetas de precio es comparar lo que usaréis:
- ¿Confirmaciones con menús y alergias en una lista limpia? Es lo que más tiempo ahorra de toda la web — y donde lo gratuito suele quedarse en mensajes sueltos.
- ¿Los invitados necesitan instalarse algo? Cada app obligatoria es una parte de vuestros invitados (los mayores, sobre todo) que se queda fuera.
- ¿De quién es la invitación? Si lleva el logo de otra empresa, ya sabéis quién es el protagonista.
- ¿Cuánto vive la web? Hasta después de la boda, o hasta que dejéis de pagar.
En resumen
Una web de boda os puede costar 0, 50 o 150 euros — pero el precio real solo se ve con el modelo delante: en lo «gratis» pagáis con vuestros datos y vuestra marca; en la suscripción, con un contador que corre más que vuestros preparativos; en el pago único, una cifra cerrada y ya está. Nosotros jugamos en el tercer modelo, y por eso os lo contamos con las cartas boca arriba.
Si queréis ver lo que compran exactamente esos 89 €, empezad vuestra web gratis — se monta en unos 10 minutos y no se paga nada hasta publicarla.