Guías · 24 de septiembre de 2026

La lista que os pedirá el catering: menús, alergias y acompañantes sin caos

Hay un momento, a unos dos meses de la boda, en el que todas las parejas descubren el mismo agujero negro: las confirmaciones. Un primo confirmó por WhatsApp, una amiga por Instagram, la tía abuela le dijo a vuestra madre «que sí, que va» — y el catering pide un número, los menús y las alergias en una tabla. Esta guía va de no llegar nunca a ese momento.

Por qué WhatsApp no funciona (aunque lo parezca)

WhatsApp recoge respuestas, pero no datos. «¡Allí estaremos!» no dice cuántos son, qué comen, ni si el niño viene. Multiplicadlo por 120 invitados y tenéis un segundo trabajo: perseguir, repreguntar y pasar todo a mano a una hoja de cálculo que se desactualiza cada día. (Para los plazos y las plantillas de mensajes para reclamar sin quedar mal, ya tenéis nuestra guía del RSVP; esta guía va del paso siguiente: la lista.) La solución no es más disciplina — es un formulario que pregunte lo justo, una sola vez, y lo guarde ordenado.

Qué preguntar (y qué no)

Lo justo suele ser esto:

  • ¿Venís? — sí o no, sin «ya veremos».
  • ¿Cuántos sois? — acompañantes con nombre, que en el plano de mesas los «+1» fantasma se vengan grandes.
  • Menú y alergias — como opciones cerradas (carne / pescado / vegetariano) más un campo de alergias. El catering no quiere prosa; quiere números.
  • ¿Usaréis el autobús? — si lo hay, este dato os ahorra un autobús vacío o dos llenos.
  • Una canción — opcional, pero llena la pista a la primera y da conversación en la mesa.

¿Y qué no preguntar? Todo lo demás. Cada campo extra baja las respuestas: un formulario de dos minutos se rellena en el sofá; uno de diez se deja «para luego» — y «para luego» significa que os tocará perseguir.

La fecha límite (y el truco del margen)

Poned la fecha límite 3-4 semanas antes de la boda, aunque el catering os pida los números a las 2: ese margen es vuestro colchón para perseguir a los rezagados con calma. Y decid la fecha en la propia invitación («confirmad antes del 15 de mayo») — una fecha límite que no se anuncia no existe.

El día de la entrega: la lista limpia

El objetivo final es poder responder al catering en un clic: tantos adultos, tantos niños, tantos vegetarianos, estas alergias. Si las confirmaciones han entrado por un formulario estructurado, esa lista ya existe — solo hay que exportarla. Si han entrado por WhatsApp… ya sabéis cómo acaba.

En una web de boda de Weddara el RSVP funciona exactamente así: los invitados confirman desde el navegador del móvil, sin instalarse nada; los menús, alergias y acompañantes entran como datos ordenados; y vosotros lo veis todo en una lista que se le puede pasar al catering tal cual. En Premium, además, el organizador de mesas usa esas mismas respuestas para armar el plano — con las dietas ya contadas por mesa.

En resumen

Las confirmaciones son el único trabajo de la boda que se puede automatizar del todo — y el que más paz mental da haber automatizado. Formulario corto, opciones cerradas, fecha límite anunciada, y una lista que se exporta sola. Montad vuestra web con RSVP en 10 minutos y que confirmar sea cosa de vuestros invitados, no vuestra.

La lista que os pedirá el catering: menús, alergias y acompañantes sin caos — Weddara